África, el otro continente emergente

África es la nueva frontera de la economía mundial. Tras Asia y América Latina, también el continente africano se suma a la Globalización. Atrae inversiones extranjeras sobre todo de China e India. También Brasil, Japón, Corea del Sur, Turquía. África despierta un creciente interés como un futuro gran mercado. Es también otro motor del comercio Sur-Sur.África alcanzó los 1.050 millones de habitantes en 2011, el 15% de la población
Inundial. En 2000 eran 800 millones. Crece a un ritmo del 2,3% anual, frente al 1% de la asiática y el 0,1% de la europea. Podría superar a India o China en sólo once años. Incluso alcanzar los 2.000 millones en 2045. La edad media es de 20
¿irnos, frente a los 30 en Asia y los 40 de Europa. Y el 40% ya vive en las zonas urbanas.

El continente cobija fabulosos recursos naturales, incluyendo los materiales raros. Los geólogos creen que las tres cuartas partes aún están por descubrir o explotar. Disfruta del 90% de las reservas mundiales de cobalto, el 50% del oro, el 90% del platino, el 98% del cromo, el 64% del manganeso, el 33% del uranio e ingentes reservas de petróleo.

Es el núcleo de una vasta zona de yacimientos que atraen inversiones, se construyen infraestructuras y se crean empleos que impulsan el consumo interno. Pero África es testigo de periódicas crisis provocadas por los efectos del cambio climático, las guerras y otros conflictos que afectan a millones de personas, principalmente en el noreste del continente y la franja del Sahel.

África creció un 5,5% en 2011. Si nos limitamos a África subsahariana, que incluye a 47 Estados, fue un 4,9%. Nigeria, la segunda economía africana, un 7%. El récord fue Ghana cuyo PIB alcanzó el 13,6%. En cambio, Sudáfrica, que representa más de un tercio del PIB africano, creció sólo un 3,2%.

¿Cómo se explica? Se debe, en gran parte, a una vigorosa demanda interior y al maná de divisas que llegan gracias a las exportaciones de sus recursos naturales. Se van invirtiendo en el desarrollo industrial y de servicios y en mejorar las condiciones sociales, educación y sanidad. Surgen unas clases medias dinámicas y emprendedoras que acceden a las nuevas tecnologías.

África ya cuenta con más de 600 millones de usuarios de teléfonos móviles. Y con la mejora de las infraestructuras educativas se forman unos recursos humanos más capacitados. También se atrae a la diaspora emigrada en su día a Europa, una parte son profesionales y técnicos que podrían retornar ante la difícil situación económica de la UE. Cabe ser optimista. Millones de africanos van saliendo cada año del pozo de la pobreza. La dimensión del mercado crecerá. África es el otro continente emergente.

Jaume Giné Daví

Profesor de la Facultad de Derecho de Esade

Artículo publicado en «Diari de Tarragona» (29.04.2012)

 
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